Aunque la Real Academia de la Lengua los describe como “automóvil viejo y destartalado”, lo cierto es que en Cuba la palabra “fotingo” a veces describe a automóviles antiguos con un esplendor y autenticidad comparable con cualquier vehículo moderno.

Bajo la marca Gran Car y gestionados por la Empresa Taxis-Cuba, se mueven algunos de estos autos en las ciudades del país. De solo verlo, podemos remontarnos al siglo pasado. Pero, ¿por qué llamarlos “fotingos”?

Uno de los primeros automóviles que rodó en Cuba fue el modelo T fabricado por la Ford Motor Company de 1904, el cual llegó a isla en 1908 y dio lugar a la palabreja en cuestión.
Para este modelo, Henry Ford, el audaz creador de dicha empresa automovilística, pionera de la industria automotriz, concibió el sistema de tres pedales: embrague, freno y acelerador.

Entonces, la publicidad desplegada por la Ford Motor Company para promover las ventas de dicho automóvil estaba basada en el slogan: “Foot in and go” (písalo y arranca), lo que fonéticamente sonaría para un cubano algo así como: “futin an go” que, con el tiempo llegó al término que nos ocupa: “fotingo”.

A partir de entonces, a todos los carros de ese tipo, también denominados por la “vox populi” como “tres patás” (tres patadas), se les comenzó a llamar fotingos. No obstante, el vertiginoso desarrollo automotriz posterior, cambió la acepción del vocablo fotingo, de modo que se comenzó a denominar así a modelos de automóviles pasados de moda.

En cambio, en Cuba muchos de los visitantes eligen estos autos para sus recorridos en ciudades coloniales, por su toque de época, lo que sería algo así como “un viaje en el tiempo”.