Foto: Maykel Espinosa Rodríguez

Pasear por las ciudades coloniales de Cuba pudiera ser un punto más en la lista de cualquier extranjero. Pero, vivir los encantos de esta Isla desde el asiento de un auto clásico es un privilegio imperdible, un lujo que solo puedes permitirte en este país.

Gracias a la gestión de la empresa Taxis Cuba, los clientes tienen a su disposición la posibilidad de rentar un auto que combina pasado y presente, un servicio único en el mundo.

Entre el resto de las opciones de transporte que propone esta empresa, a saber: taxi estándar, microbús, taxi rural, coco taxis, entre otros; sobresalen por su autenticidad, los autos clásicos o antiguos, también conocidos como Gran Car.

La flota de Taxis Cuba agrupa diversos tipos de estos autos: convertibles o descapotables, de techo duro, carros lujosos de colores vivísimos. Entre las marcas figuran las famosas Buick, Ford, Chevrolet, Olds Mobile, Cadillac, Pontiac, Dodge y otras tantas; casi todos autos americanos de la década del 40 y el 50 del siglo pasado.

Las excursiones en estos vehículos pueden ser contratadas con antelación a Taxis Cuba desde la web, o bien programadas desde los paquetes que ofertan las agencias de viajes.

No obstante, también se prestan servicios “en la vía”; de manera que usted se encuentra en el memorable capitolio de La Habana, pero, se le antoja visitar la parte más antigua de la ciudad y desde esa misma ubicación, seguro encontrará un auto clásico disponible. Es un servicio muy bien recibido entre los cruceristas.

Otras ventajas que propone la contratación del servicio a través de esta empresa es la posibilidad de seguro de vida contra todo riesgo y daños a terceros. Asimismo, la entidad cuenta con atención al cliente en caso de quejas y sugerencias, una opción que permite mejorar constantemente la gestión.

Por otra parte, entre los cubanos es común escuchar la palabra “almendrones” para referirse a estos vehículos. Precisamente, de su forma redonda-alargada que los asemeja a una almendra, le viene el apelativo. Además, mención especial merece el ingenio criollo que mantiene a estos carros, algunos casi octogenarios, rodando a su máxima expresión por las calles cubanas.

Estos autos han hecho de Cuba el mayor museo rodante del automóvil en el mundo; asimismo, se han convertido en un ícono de la Isla en diversas manifestaciones del arte y la cultura, por ejemplo, en las ferias de artesanías afloran los souvenirs con estos motivos artísticos de procedencia auténticamente cubana.

En el séptimo arte también tienen repercusión. Varios clásicos del cine cubano, entre ellos Clandestinos, del cineasta Fernando Pérez, exhibe este tipo de autos en contexto con la época del filme. No obstante, estos carros trascienden el tiempo: la saga hollywoodense Rápido y furioso, luce unos invaluables ejemplares en varias escenas en La Habana.

Precisamente porque trascienden el tiempo, estos autos seguirán rodando en Cuba, y usted podrá acceder a las ventajas de contratarlos a través de Taxis Cuba; una empresa que en este 2019, cuando cumple su quinto aniversario, se propone nuevos horizontes para ofrecer servicios cada vez más acordes a sus clientes.

Este texto fue originalmente publicado en la revista Excelencias Turísticas del Caribe